martes, 6 de octubre de 2009
Octubre viene con alas
(Desactivemos el chiste fácil: sí, con alas, como las compresas. ¿Ya está? Vale, seguimos:)
El verano ya sólo es un recuerdo que vuelve en las tardes otoñales de una madrid que no será olímpica pero sigue latiendo minifaldas de cuando en cuando. El nuevo curso empieza y toca ponerse las pilas, pedazo de vago. Y si te has quedado rondando la plaza de Lavapiés mientras todo el mundo se mojaba los cataplines en alguna playa, ahora te toca a ti, pero sin arena ni chapuzones, salvo los necesarios bajo el cielo de París.
Empieza octubre con un nacimiento que me pilla fuera pero sólo por unos días. Nuevo libro de relatos, por supuesto con Ediciones Escalera. ¿El título? Cortito, como el del anterior: "YO LLORÉ CON TERMINATOR 2 (Relatos de Cerveza-ficción)"
Ya había ganas de asomar mi lado canalla, que a este paso alguien iba a crer que soy buena gente o algo peor. La foto de portada es del insustituible José Naveiras y el ángel desnudo que la protagoniza tiene la espalda más sugestiva a este lado de los Pirineos.
Empieza octubre con un nacimiento que me pilla fuera pero sólo por unos días. Nuevo libro de relatos, por supuesto con Ediciones Escalera. ¿El título? Cortito, como el del anterior: "YO LLORÉ CON TERMINATOR 2 (Relatos de Cerveza-ficción)"
Ya había ganas de asomar mi lado canalla, que a este paso alguien iba a crer que soy buena gente o algo peor. La foto de portada es del insustituible José Naveiras y el ángel desnudo que la protagoniza tiene la espalda más sugestiva a este lado de los Pirineos.
Amenazo fiesta de presentación cuando vuelva, que entre otras dedicatorias, el libro arranca con una "A la cerveza Mahou, la única rubia que me ha sido fiel" (A ver si Mahou se enrolla y hay birra para todos.)
Y como todo es un camino de ida, caminando (bueno, casi, si tu vuelo sale de la T4 haces un 30 % del trayecto a pie), para Francia,con una frase tatuada en el antebrazo izquierdo, para no olvidarla cuando haga algún corte de mangas a mi propia estupidez: ALLER SIMPLE
Empieza la cosa en Toulouse, en el encuentro POLAR DU SUD,1er Salon des Littératures Noires et Policières de Toulouse, organizado por el gran Claude Mesplède y en la que comparto mesa con gente como Raúl Argemí, Francisco González Ledesma, Juan Madrid, Jerónimo Tristante o Lorenzo Silva, por parte de este lado, y Diddier Daeninckx, FranÇois Guerif, o Sebastién Rutés,por nombrar sólo algunos autores, por el lado anfitrión.
Para colmo, no acabo de enterarme del todo, pero creo que en el transcurso de ese festival se hace público el resultado de las votaciones de los Premios 813, en los que Aller simple, (Camino de ida, por estos pagos) es finalista entre otras cuatro novelas de otros tantos autores tan consolidados que no tengo muchas esperanzas de que suene la flauta, pero hasta que no se falle, hay que seguir celebrando.
Y sigue días después en Lyon, en el encuentro BELLES LATINAS, al que asisten también el maestro Ernesto Mallo; Ana María Shua, o Roberto Ampuero, entre otros nombres que uno aprendió a admirar leyendo sus obras.
Además de decir lo que siempre digo, firmaré libros en la
Librairie Raconte-moi la Terre
14 rue du plat
69002 Lyon 2e
Tél.: 04 78 92 60 22
Mar 13 octobre à 17h
Y de ahí a
Sí,PARÍS
Donde me perderé como siempre y además tendré la ocasión de conversar con lectores en la Librería TERMINUS POLAR,un santuario "noir" en la capital francesa
Le vendredi 16 octobre à partir de 19h, Carlos Salem viendra dédicacer Aller Simple paru aux éditions Moisson rouge.
Y de ahí,a Ginebra, donde la LIBRERÍA ALBATROS organiza un taller de escritura creativa del que participo y que me permitirá estar unos días en la tranquila ciudad suiza que encandiló a Borges, acaso porque para amar Ginebra no hace falta verla, basta con oirla respirar.
Me pierdo, eso sí, un montón de eventos en Madrid de los que me gustaría formar parte, como el INVERSO del día 10 de octubre, organizado por YA LO DIJO CASIMIRO PARKER en Los Diablos Azules y El Bandido Doblemente Armado,pero no se puede tener todo y mira que me gustaría.
Octubre viene con alas, sí.
Y uno se siente cansado de antemano.
Cansado pero con ganas de empezar ya a rodar, que el diablo siempre viene cerca y no aprendió a usar los frenos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Llegir en cas d' incendi
La semana pasada estuve en Barcelona, para presentar PERO SIGO SIENDO EL REY en la Libreria Negra y Criminal, y aproveché la ocasión para visitar a la gente de Llegir en cas d'incendi, un programa de radio de los que no sobran. Manel Haro, Patricia Tena y Xavier Borrell son capaces de hablar de libros durante una hora y que resulte corta.
Si quieres escuchar el programa, visita el blog
http://llegirencasdincendi.blogspot.com/2009/09/descarrega-del-programa-del-17-9-2009.html
Si lo pasas la mitad de bien que lo pasé yo, valdrá la pena.
Al otro lado del espejo, nº 1
Se habla mucho del relato corto y su importancia, pero no se hace lo suficientes pra difundirlo. Salvo excepciones como la revista A OTRO LADO DEL ESPEJO.
Después de un NÚMERO O que sirvió para anunciar que habían llegado para quedarse, el equipo de la revista presenta el NUMERO 1, que puedes descargar visitando el blog:
http://alotroladodelespejorevista.blogspot.com/2009/09/al-otro-lado-del-espejo-n1-presentacion.html
Arranca SELIN

Literatura y edición independiente se dan cita en Blanca con charlas, feria del libro y recitales
(laverdad.es)
http://www.laverdad.es/murcia/20090928/cultura/literatura-edicion-independiente-cita-20090928.html
Desde hoy hasta el próximo domingo y con la presencia de poetas, novelistas, editores, escritores, cronistas oficiales e ilustradores, Blanca celebrará una más que interesante I Semana de la Edición y la Literatura Independiente.
La inauguración oficial, prevista para esta tarde, a las 20 horas, acogerá también la presentación de la Asociación de Escritores de la Región de Murcia, con su presidente al frente, Marcelino Menéndez.
La segunda jornada, mañana, contará con una mesa redonda sobre La dimensión literaria de los cronistas, acto en el que participarán los cronistas oficiales de Abarán, Blanca y Caravaca; además, el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Francisco Giménez, será el encargado de presentar al Gremio de Escritores de la Región de Murcia. La programación de este segundo día concluirá con un recital poético a cargo de Fulgencio Martínez.
El profesor y crítico literario José Belmonte, colaborador de La Verdad, presentará el miércoles 30, a las 19 horas, las novedades literarias de la editorial Tres Fronteras y, acto seguido, la Banda Municipal de Blanca ofrecerá un concierto.
Las casetas de la Feria del Libro abrirán sus puertas al público el jueves 1 de octubre, cuyo actyo inaugural contará con el pregón de Carlos Jiménez y un recital de poesía. El mismo día, esta I Semana de la Edición y la Literatura independiente ofrecerá talleres de ilustración y una mesa redonda sobre La edición independiente, retos y realidades, moderada por la vicerrectora de Relaciones Internacionales, María de los Angeles Esteban.
Las charlas con los lectores comenzarán el viernes 2 de octubre con el escritor bonaerense Carlos Salem, que presentará su hilarante novela policíaca Pero sigo siendo el Rey. Más tarde, críticos literarios, escritores y libreros participarán en una mesa redonda sobre El futuro o futuros de los libros. La jornada la cerrará un recital de poesía y un concierto del MC Nano@DJ Hem.
El próximo fin de semana de octubre llegarán los aperitivos literarios y seguirán las charlas con los lectores. Además, el director del Cendeac, Miguel Ángel Hernández, moderará la mesa redonda Las nuevas tendencias de la narrativa independiente y Juan Casamayor la de Vivir del cuento.
La clausura de los actos será el domingo día 4 y correrá a cargo del escritor murciano de adopción Manuel Moyano
En La Biblioteca Imaginaria

Título: Pero sigo siendo el rey
Autor: Carlos Salem
Editorial: Salto de página
Págs: 352
Precio: 21,95 €
Por Pedro Crenes Castro
Txema Arregui tiene una misión: buscar al “número Uno”. La orden le viene de “Buster”, el Ministro del Interior español. El “número Uno”, que no es ni más ni menos que el Rey Don Juan Carlos ha desaparecido dejando una extraña y elocuente nota: “Me voy a buscar al niño. Volveré cuando lo encuentre. O no. Feliz Navidad”. A partir de aquí, nada es lo que parece y todo apunta a una trama que tendremos que desvelar paso a paso junto a un grupo de personajes extravagantes y muy humanos.
“Pero sigo siendo el rey” (Editorial Salto de página, 2009), la tercera novela del escritor “argenñol” Carlos Salem (Semana negra de Gijón, Buenos Aires, 1958), nos ofrece una historia hilarante, tierna y trepidante donde a cada paso nos sale al encuentro una pista más que tenemos que seguir hasta llegar al desenlace de esta historia que os reconciliará con la novela negra si es que algún día tuvisteis alguna decepción con ella.
(Texto completo en:)
http://www.labibliotecaimaginaria.es/page10.php?post=374
ENTREVISTA
¿Cómo nace “Pero sigo siendo el rey”?
Desde hace años quería escribir una novela que hablara de España, de la España que conozco y de la que formo parte, después de veinte años aquí. También llevaba tiempo con ganas de escribir el primer “caso” para mi propio detective, Txema Arregui, que camina desde hace mucho tiempo, esperando su momento. Un día esas dos necesidades se encontraron y surgió la novela…
Las situaciones de la novela me recuerdan mucho a la película “Amanece que no es poco”. Es totalmente surrealista todo lo que ocurre en la novela ¿a qué se debe este punto de vista para contar tu historia?
Me lo han dicho ya en varias ocasiones y suelo responder lo mismo: si la novela recuerda a “Amanece que no es poco” y yo quería contar mi España, será tal vez porque esa película define más de esa España que cinco tomos de sociología y cuatro de historia. En realidad, no creo que todo lo que ocurre en la novela sea surrealista. Hay una parte, la segunda del libro, que usa ese lenguaje para hablar de cosas de de otro modo sonarían a moraleja y coñazo: la España frenada a doscientos metros de muchas autovías, la guerra civil que sigue sin acabar para mucha gente, o la gloriosa sensación de país a medio hacer que te asalta en cualquier esquina. Todo esto visto desde dentro, con cariño. En mi primera novela, “Camino de ida”, uno de los personajes que también aparecen aquí, Soldati, señalaba que en España se sentía como en la Argentina, “porque acá también lo atan todo con alambre”. El surrealismo de la primera y la tercera parte del libro es de otro origen, es el que te encuentras cada mañana o cada noche si paseas por mi barrio, Lavapiés…
¿Cómo se te ocurrió meter en este fregado al Rey? Hay dos motivos básicos. Uno es que desde que vine a vivir aquí y, como periodista estudié la biografía de los personajes relevantes en la política y la cultura española, me llamó la atención del rey ese momento, cuando con diez años de edad, su familia decide confiar a Franco su educación, es decir su futuro. Me imaginaba a un niño de diez años, en 1948, que jugaba en la playa de Estoril y de pronto es nombrado príncipe de nada… También está el hecho de que el Rey formaba parte de la historia vital de Arregui, que ya dejé ver en “Matar y guardar la ropa”. Cinco años antes de la acción de “Pero sigo…”, un Arregui que aún era policía salva al Rey casi por casualidad de un secuestro, y eso le cambia la vida, porque el mismo día dos yonquis anacrónicos matan a la mujer que amaba para robarle el bolso. Así que cuando ideaba el primer libro de Arregui me dije, ¿por qué no hacer que vuelva a encontrarse con el Rey? Y el contraste entre el anciano con entusiasmo de niño y el hombre aún joven pero que ya comienza temer a la vejez, me pareció fascinante…
Novela negra-surrealista ¿te parece bien es denominación?
La verdad, no. Pero cuando uno escribe una novela no es dueño de la percepción que tengan los lectores. Y los críticos y los que escriben reseñas, al menos los que a mí me gustan, son ante todo lectores. Así que admito cualquier denominación que se quiera utilizar. Sólo me molesta un poco cuando califican mis escritos como de “parodia” porque no es lo que hago. De hecho, tengo escritas algunas parodias y en ellas no cabe la ternura ni la melancolía. En mis novelas publicadas, creo que sí. Otra cosa es que use el humor del absurdo cotidiano para contar, sin letreros indicadores, otras cosas. Por ejemplo, en esta novela hablo mucho del miedo a envejecer, del temor a que el tiempo nos frene, pero lo hago con algo de humor, para no resultar pedante. Suelo decir, y no para provocar, que el humor tiene muchos efectos secundarios positivos, pero el principal es que combate la solemnidad en la literatura. Y, desde mi punto de vista, la solemnidad mata al arte, o evita que se le ponga dura…
¿Cómo llegaste a la novela negra como escritor?
La novela negra es el género más generoso que existe, porque no te pide nada y te da todas las posibilidades. Por lo general, sucede dentro de una situación límite, y ese es un escenario ideal para llevar al extremo a los personajes. En una crisis uno es quien suele ser, pero también todos los otros que ha sido o podría ser. Además, y en contra de opiniones más importantes que la mía, sostengo que la novela negra es, sobre todo, una novela de personajes. Es inevitable que reflejes. En mayor o menor medida, la sociedad en la que ocurre, pero para mí, lo que importa en una novela negra es el personaje y lo que le ocurre, que siempre está condicionado por su tiempo o por su historia. Hace poco releía “Ocho millones de maneras de morir”, de Block, y volvió a maravillarme, pero no tanto por lo que cuenta de la prostitución o de una ciudad como Nuevas York, en la que la vida no vale nada, como por la lucha de Matthew Scudder con la culpa y el alcohol, esa pelea desigual por mantener un código de decencia que sólo le vale a él, porque es el suyo…
No parodias pero retratas. En el fondo las rivalidades políticas, las sinfonías perdidas o el olvido del pasado ¿es todo parte del lado surrealista de la vida?
Sin ninguna duda, basta leer los diarios o asomarse a la ventana. En los veinte años que llevo aquí, España ha cambiado tanto que por momentos vuelve a parecer la misma de cuando llegué a Barajas por primera vez y tiré de la cadena del váter en el baño del aeropuerto, para ver si lo de Corilis era verdad.
Cameo prodigioso de Paco Ignacio Taibo II ¿Por qué?
Porque soy un forofo violento de su detective Belascoarán, que para mí es uno de los más logrados que he leído, a la altura de Marlowe o el injustamente olvidado Lew Archer de Ross Mac Donald. Y porque me gustaría llegar a ser como Paco: un tipo con docenas de libros, que sigue entusiasmándose con el nuevo que escribe como si fuera el primero. Además, lo de la capacidad para adivinar la procedencia de las cocacolas es cierto. Aunque yo lo exageré un poco en la novela, pero no demasiado…
Txema Arregui es el típico detective arrogante y gris ¿es necesaria tanta tristeza par ser un buen detective de novela negra?
Admito que, además de “Taibiano”, soy profundamente Chandleriano. Y Arregui es un sobrino vasco de Marlowe. Creo que su arrogancia es aparente, en realidad Arregui es un tipo brillante a su manera, pero que se siente gris por dentro. Un hombre frenado, como asume en un momento de la novela, que teme no poder seguir siendo el que eligió ser. El título, “Pero sigo siendo el rey”, va más por Arregui que por Juan Carlos. Soy un ferviente defensor del detective privado como figura literaria, porque encarna al vecino de al lado que hace lo que yo no me atrevo a hacer. Y no tiene el amparo de un cargo oficial ni el respaldo del Estado. Sólo sabe está seguro de cuatro cosas pero es capaz de llegar hasta el final para defenderlas…
Los disfraces son una metáfora de la propia pérdida de la identidad y su búsqueda en Txema. (el Rey por su lado disfruta por un lado siendo totalmente otro, perdiendo momentáneamente su identidad). ¿Qué opinas?
Creo que sí, pero en Txema los disfraces son también una vía de escape para ser otro por un rato, una diversión de niño que no le pega nada al Arregui que rompe narices o se enfrenta a poderes mayores. Eso, como su falta de decisión para enfrentar el amor, son indicios de que este hombre fuerte y decidido es también un crío con miedo a despertar una mañana y descubrir que se ha vuelto viejo…
No puedo dejar de comentarte que “Buster”, el Ministro de Interior de tu novela le pega a la perfección al Ministro Rubalcaba. ¿Qué opinas?
Podría ser. Es curioso ver a gente de origen progresista al frente de un ministerio como el de Interior. “Buster” representa para mí al político que intenta no cambiar en lo esencial los ideales que lo llevaron hasta donde está, pero se vigila todo el tiempo en los espejos para ver si no ha cambiado sin darse cuenta…
¿Tienes algún personaje más que vaya a crecer como lo hizo Txema Arregui?
Sí. Hay toda una serie de novelas en torno al Poe, un ex escritor borrachín y cínico al que se le pegan todos los locos que andan sueltos por Madrid, que acabará por cruzarse con Arregui y hasta puede que acabe trabajando junto a él en algún caso. Por lo pronto, aparecerá en breve como protagonista de la mayoría de los cuentos de mi próximo libro “Yo lloré con Terminator 2 (Relatos de cerveza-ficción)”
¿Qué lees en estos días?
Suelo leer varios libros al mismo tiempo. Ahora estoy acabando con la excelente “Sé que mi padre decía”, de Willy Uribe, y con “1969”, de Jerónimo Tristante, que también me ha fascinado. Y esta mañana terminé con “Oro ciego”, de Alejandro Hernández, que ya se ha ganado en lugar en la estantería de los libros que releo cada dos años, porque es una maravilla.
¿La cuarta para cuando? ¿Volverá Txema?
La cuarta sale en enero, aunque no será negra, bueno, no del todo. Se titula “Cracovia sin ti” y es la novela con la que gané el Premio Internacional Ciudad de Seseña. Una historia de amor urbano nada ñoña, en la que Arregui hace un cameo importante. Me gusta mucho y espero que a los lectores les guste tanto como al jurado del premio. Es una historia contada a lo Jorge Amado pero transcurre en el Madrid que conozco y amo. Y Txema volverá pronto con novela propia, aunque no sé si será lo siguiente que publique. Trabajo ahora en tres novelas diferentes, una de ellas de Arregui, porque mi método de escritura es pésimo para la salud pero me divierte mucho: avanzo sin prisa con varias ideas que me gustan, dejándolas madurar, hasta que una mañana me levanto y digo: esta. Y me pongo a escribir y la termino.
Dos novelas negras para recomendar.
Iba a decir lo que digo siempre: “El Largo Adiós· de Chandler y “Triste, solitario y final” de Osvaldo Soriano, pero hay excelentes novelas negras y casi recién salidas que me gustaría recomendar: “Así murió el poeta Guadalupe”, de Cristina Fallarás, y “La mala espera”, de Marcelo Luján, que ganó el Premio Getafe de Novela Negra y es una incorporación brillante al panorama negro en español.
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